La desigualdad salarial de género constituye un fenómeno estructural en nuestra sociedad y en el mercado de trabajo, donde capitalismo y patriarcado se entrelazan para perpetuar la discriminación y limitar la autonomía económica de las mujeres.
Desde la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT (FeSMC-UGT) presentamos el informe de brecha salarial de los sectores en el ámbito de nuestra federación, que se sitúa en el 27,6% en 2024, solo 0,8 puntos porcentuales por debajo de la cifra de 2023. En los sectores de FeSMC-UGT, las trabajadoras percibieron de media 7.234 euros anuales menos que los hombres. Mientras que el salario medio masculino alcanzó los 26.209 euros, el femenino se estancó en los 18.976 euros. Esta diferencia del 27,6% se sitúa muy por encima de la media global de todos los sectores en España, que es del 18,8%.
La brecha salarial no es solo un dato estadístico, sino el reflejo de las barreras para la libertad y la igualdad que enfrentan las mujeres.
Como señala el informe, disponer de recursos propios es una condición indispensable para que las mujeres puedan decidir libremente sobre sus vidas, pero el mercado laboral actual se asienta sobre la infravaloración de su fuerza de trabajo, lo que supone una forma de violencia que oculta sus capacidades reales. La brecha salarial de género es también un reflejo de barreras profundas como la división sexual del trabajo, la falta de corresponsabilidad en los cuidados —que empuja al 75% de las mujeres en jornada parcial a aceptarla de forma involuntaria— y una segregación ocupacional que las mantiene alejadas de los puestos de dirección y alta retribución. Esta discriminación estructural genera un encadenamiento de desigualdades que no termina con la vida laboral, sino que deriva en una menor protección por desempleo y en una brecha de pensiones que alcanza el 27,6% en las mujeres mayores de 75 años, perpetuando la falta de independencia incluso en la vejez.
Radiografía de la desigualdad de las trabajadoras por sectores y edad.
El análisis por sectores muestra una realidad preocupante: todos los sectores de la federación superan la brecha salarial media nacional. El sector de Entidades financieras y aseguradoras registra la brecha más profunda en términos absolutos, con una diferencia de más de 16.600 euros anuales entre hombres y mujeres. Por otro lado, la brecha varía drásticamente con la edad:
- Juventud: Comienza elevada (31,3%) entre las menores de 18 años.
- Madurez: Se reduce en el tramo de 26 a 35 años (17,9%), pero vuelve a crecer a partir de los 36.
- Jubilación: El pico máximo se alcanza tras los 65 años (45,7%), debido a que muchas mujeres alargan su vida laboral para intentar compensar sus bajas pensiones.
Los motores de la brecha salarial de género: Parcialidad y segregación.
El informe identifica la alta tasa de parcialidad femenina como un factor decisivo. En estos sectores, la parcialidad de las mujeres llega al 30,6%, frente al 11,4% de los hombres. Es alarmante que el 75% de las mujeres en esta situación lo haga de forma involuntaria por no encontrar empleo a jornada completa.
Además, persiste la segregación ocupacional: los puestos de dirección y técnicos siguen estando mayoritariamente en manos de hombres (4,6% vs 2,7% en dirección), mientras que las mujeres se concentran en tareas administrativas y servicios, tradicionalmente peor remunerados.
El «efecto cadena»: desigualdad en pensiones y desempleo.
La discriminación sufrida durante la vida activa tiene un impacto directo en el futuro. La brecha en las pensiones es del 23,9%, lo que significa que seis de cada diez mujeres pensionistas perciben como máximo la pensión media. Asimismo, la brecha llega también a las prestaciones por desempleo, donde las mujeres perciben un 9,1% menos que sus compañeros.
El compromiso de FeSMC-UGT: Hacia una igualdad real entre mujeres y hombres.
FeSMC-UGT valora el incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) como una herramienta clave, ya que el 56% de las personas beneficiadas por su subida son mujeres. No obstante, exigimos medidas más ambiciosas, entre las cuales se encuentran:
- La creación de una Mesa de Diálogo Social para transponer la Directiva Europea de Transparencia Salarial.
- La figura del delegado/a de igualdad en los centros de trabajo.
- El cumplimiento riguroso del artículo 28 del Estatuto de los Trabajadores sobre el trabajo de igual valor.
- La reducción de la jornada laboral a 32 horas para facilitar la corresponsabilidad real.
Desde FeSMC-UGT denunciamos que, al ritmo actual de mejora (0,6 puntos al año), se necesitarían más de 31 años para erradicar la brecha salarial en España y por ello, nuestra acción sindical seguirá enfocada en eliminar cada una de las desigualdades estructurales que aún castigan a las trabajadoras.
Pincha aquí para acceder al Informe de brecha salarial de género de FeSMC-UGT 2026.



