El sector de seguridad privada y servicios auxiliares de FeSMC-UGT Madrid junto con el sector estatal han trasladado a la Junta de Contratación de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) su preocupación por los criterios establecidos en el concurso para los servicios de vigilancia, protección de bienes, edificios e instalaciones de la empresa municipal en los centros de operaciones, cuyo precio de licitación asciende a 9.046.002,87 euros, sin IVA.
La organización sindical considera especialmente preocupante que una bolsa de horas gratuitas equivalente al 18% de la valoración se presente como una mejora o criterio de calidad cuando, en realidad, supone una prestación sin coste para la Administración y, por tanto, un elemento directamente vinculado al componente económico de la contratación.
Para FeSMC-UGT, resulta difícil entender qué calidad adicional aporta el trabajo gratuito. El propio escrito remitido a la EMT señala que, al sumar los 18 puntos correspondientes a las horas adicionales con los 40 puntos de la oferta económica, se alcanzan 58 puntos, evidenciando que una parte sustancial de la valoración está vinculada a elementos económicos y no a verdaderos criterios cualitativos.
La Administración no puede llamar “calidad” a lo que en realidad es coste
El sindicato considera que existe una falta de responsabilidad por parte de la Administración cuando utiliza prestaciones gratuitas como supuesto elemento de calidad, porque este tipo de prácticas terminan trasladando la competencia empresarial al terreno de quién está dispuesto a asumir una mayor cantidad de trabajo sin contraprestación económica.
La bolsa de horas no constituye, a juicio de FeSMC-UGT, una mejora cualitativa del servicio, sino una forma de reducir el coste real de la contratación. El documento remitido a la EMT advierte expresamente de que cualquier elemento susceptible de minorar el coste final del contrato, aunque se denomine “bolsa de horas” o “mejora”, tiene naturaleza económica y debe computarse como tal.
La organización sindical recuerda además que estas prestaciones pueden terminar repercutiendo directamente sobre las condiciones laborales de las personas trabajadoras y generar problemas de cumplimiento de los convenios colectivos.
«No puede existir contratación pública socialmente responsable cuando la calidad se reduce a costa de exigir trabajo gratuito», afirma el sindicato.
Empresas que compiten por facturación a costa del servicio y de las condiciones laborales
FeSMC-UGT también reclama responsabilidad al conjunto de las empresas que participan en este tipo de licitaciones y que aceptan entrar en una dinámica de ofertas cada vez más agresivas con el objetivo de obtener grandes contratos y grandes volúmenes de facturación.
Resulta especialmente grave que empresas del sector puedan prestarse a este tipo de transacciones, ofreciendo cantidades desproporcionadas de horas sin coste, porque contribuyen a desvirtuar la competencia empresarial, deteriorar el valor del servicio y generar una carrera hacia abajo en materia de costes laborales.
En un contrato de más de 9 millones de euros, la discusión no debería centrarse en qué empresa está dispuesta a regalar más horas de trabajo para obtener la máxima puntuación. Lo que debería garantizarse es que el dinero público se utilice para contratar servicios de calidad, con precios adecuados, empleo estable y condiciones laborales dignas.
Para FeSMC-UGT, convertir una parte del contrato en una competición por aportar trabajo gratuito supone además introducir un componente especulativo en la contratación pública: se juega con grandes cantidades de dinero público mientras se utiliza el coste laboral como variable de ajuste.
Del contrato de servicios a una subasta encubierta
El sindicato advierte de que este modelo puede conducir a una subasta encubierta, en la que las empresas no compiten realmente por ofrecer una mayor calidad, sino por quién es capaz de asumir un mayor sacrificio económico para conseguir la adjudicación.
Asimismo, FeSMC-UGT recuerda que el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales ha establecido criterios sobre la necesidad de que los trabajos extraordinarios se articulen mediante precios unitarios concretos y sujetos a un presupuesto límite, y no como una ventaja sin límite dentro de la licitación.
UGT reclama una contratación pública socialmente responsable
FeSMC-UGT considera necesario que las Administraciones públicas asuman su responsabilidad y apuesten por una contratación pública socialmente responsable, en la que la calidad no se confunda con la gratuidad y donde los criterios sociales, laborales y medioambientales tengan un verdadero peso en la adjudicación.
Por todo ello, FeSMC-UGT ha solicitado a la EMT que tenga en consideración sus alegaciones y que, en su caso, proceda a la correspondiente subsanación o desistimiento del procedimiento.
El trabajo no puede ser gratuito. Y mucho menos puede convertirse en un criterio de calidad para decidir cómo se gastan más de nueve millones de euros de dinero público.



