Los recientes acontecimientos en el sector ferroviario evidencian la necesidad urgente de reforzar plantillas, internalizar el mantenimiento y frenar el desmantelamiento de las bases de trabajo.
Por la deriva que se está produciendo en los últimos días, tras los hechos lamentables acontecidos en el Sector Ferroviario y que están afectando de manera directa al desarrollo normal del trabajo de las personas trabajadoras de Adif, se hace imprescindible abordar de forma inmediata los problemas estructurales que arrastra la empresa, siendo el principal de ellos la grave falta de personal en todo el ámbito de Adif.
Resulta necesario un incremento importante de la plantilla que permita llevar a cabo el mantenimiento preventivo y correctivo integral con personal propio de Adif, ya que es este personal quien garantiza que todos los procesos se realicen con los niveles de seguridad, calidad y fiabilidad que la ciudadanía exige y merece. En este sentido, es imprescindible avanzar hacia la internalización del mantenimiento, tanto en la red convencional como en la alta velocidad.
Esta internalización debe incluir también el control y la supervisión de todas las actividades ferroviarias, incorporando figuras clave como la del encargado o encargada de los trabajos, esenciales para asegurar una correcta ejecución de las tareas en la red ferroviaria.
Otro aspecto fundamental es la no desmantelación de las bases de mantenimiento. Su ubicación territorial estratégica las convierte en elementos imprescindibles para mejorar la eficiencia de los mantenimientos y la rapidez de respuesta ante incidencias. El cierre o vaciado de estas bases supone un grave retroceso en la capacidad operativa de Adif.
Asimismo, se hace imprescindible reforzar las plantillas en los Centros de Regulación de Circulación (CRC), donde se ha demostrado que, en situaciones como las vividas recientemente, el refuerzo de personal resulta cada vez más necesario para garantizar una gestión adecuada del tráfico ferroviario.
Del mismo modo, es urgente aumentar las plantillas en estaciones y estaciones de viajeros, la cara visible de Adif ante la ciudadanía, así como en todos aquellos puestos de trabajo que intervienen directamente en la calidad, fiabilidad y seguridad del tráfico ferroviario.
Todas estas carencias tienen una solución clara y viable: un incremento significativo de las plazas de empleo público, que permita dar una respuesta creíble y eficaz tanto a la internalización del mantenimiento como al refuerzo de los CRC y del conjunto de áreas afectadas, especialmente en un momento de crecimiento del tráfico ferroviario como el actual.
Garantizar un ferrocarril seguro y de calidad pasa, necesariamente, por invertir en personal, medios propios y una planificación responsable que ponga en el centro a las personas trabajadoras y al servicio público que prestan.



