La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de FeSMC-UGT ha presentado su Informe sobre el tratamiento del absentismo en la negociación colectiva 2026, un análisis exhaustivo que desmonta los discursos que responsabilizan a las personas trabajadoras del incremento de las bajas laborales y sitúa el foco en las verdaderas causas estructurales del fenómeno.
El informe concluye que el absentismo laboral debe analizarse desde una perspectiva preventiva, sanitaria y organizativa, y no desde planteamientos punitivos. Según los datos analizados a partir de la Encuesta de Población Activa, el número de personas asalariadas ausentes en los sectores de la federación ha aumentado un 79,5 % entre 2019 y 2025, alcanzando el 8,4 % del total del empleo asalariado.
Sin embargo, el estudio subraya que más de la mitad de estas ausencias están relacionadas con enfermedad o accidente, mientras que una parte muy significativa responde simplemente al ejercicio de derechos laborales reconocidos, como permisos, vacaciones o formación.
El absentismo sanitario refleja problemas del modelo productivo
Desde el ámbito sindical se insiste en que el denominado absentismo sanitario no puede desvincularse de factores como:
- El incremento de los riesgos psicosociales.
- La intensificación de ritmos de trabajo.
- La precariedad laboral.
- El deterioro de los sistemas públicos de salud, que alargan diagnósticos y tratamientos.
El informe señala que muchas bajas laborales están directamente relacionadas con entornos laborales que generan estrés, ansiedad o sobrecarga física y mental, por lo que la prevención debe comenzar en la propia organización del trabajo.
La negociación colectiva, herramienta clave
FeSMC-UGT destaca que la negociación colectiva está demostrando ser el instrumento más eficaz para abordar el absentismo de forma equilibrada. Entre las buenas prácticas detectadas se encuentran:
- La mejora de las prestaciones por incapacidad temporal hasta el 100 % del salario.
- La creación de comisiones paritarias de seguimiento del absentismo.
- El acceso a información transparente para la representación sindical.
- La implantación de medidas preventivas en salud laboral.
Frente a ello, el sindicato alerta del aumento de cláusulas convencionales que penalizan económicamente a las personas trabajadoras enfermas o condicionan sus derechos al cumplimiento de índices de absentismo empresarial, prácticas que considera discriminatorias y contrarias a la protección de la salud.
No criminalizar la enfermedad
FeSMC-UGT advierte de que vincular el absentismo exclusivamente a la productividad supone “un grave error de diagnóstico”. Las bajas médicas no dependen de la voluntad individual, sino de criterios clínicos prescritos por profesionales sanitarios.
Por ello, la organización sindical reclama:
- Mayor inversión en sanidad pública para reducir listas de espera.
- Refuerzo de la prevención de riesgos laborales.
- Mejora de las condiciones de trabajo.
- Un enfoque basado en la salud laboral y la corresponsabilidad empresarial.
“El absentismo no se combate sancionando a quien enferma, sino eliminando las causas que provocan la enfermedad”, concluye el informe.
FeSMC-UGT reafirma así su compromiso de seguir impulsando, desde la negociación colectiva y el diálogo social, políticas laborales que prioricen la salud física y mental de las personas trabajadoras frente a enfoques meramente economicistas.



