El Sector de Seguridad Privada y Servicios Auxiliares de FeSMC-UGT Madrid junto con el sector estatal han denunciado las condiciones recogidas en el concurso público para el servicio de seguridad sin armas del Intercambiador de Transportes de Valdebebas, al considerar que se está primando un modelo que deteriora la calidad del servicio y traslada costes a las empresas y a las plantillas.

FeSMC-UGT denuncia que los pliegos incluyen como criterio de adjudicación una “bolsa de horas gratuitas”, una fórmula que, lejos de aportar valor, supone en la práctica una reducción de los criterios de calidad. Esta medida desvirtúa el concepto de calidad en la contratación pública y contradice el espíritu de la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público, que establece que los criterios cualitativos deben tener un peso predominante en este tipo de servicios.

Desde esta organización sindical se cuestiona abiertamente: ¿qué calidad puede ofrecer un servicio que se basa en horas de trabajo no remuneradas? A juicio de FeSMC-UGT, este enfoque incentiva la precarización, presiona a la baja las condiciones laborales y abre la puerta a posibles incumplimientos de los convenios colectivos del sector de la seguridad privada.

Además, subrayan que la suma de la puntuación otorgada a la oferta económica y a estas horas adicionales gratuitas alcanza el 70% del total, relegando los criterios de calidad muy por debajo del mínimo legal exigido. Esto, según el sindicato, vulnera claramente la normativa vigente.

UGT insiste en que la disponibilidad de personal de seguridad para eventos esporádicos o necesidades imprevistas no puede considerarse un servicio ordinario, sino una prestación extraordinaria.

“Si la Administración necesita refuerzos puntuales, debe abonarlos como tales, e incluso a un precio superior, dada su naturaleza urgente y excepcional”, señalan.

En este sentido, la Administración pretende disponer de estos servicios sin coste adicional, trasladando el esfuerzo económico a las empresas adjudicatarias que pueden trasladar sus deficiencias económicas a los trabajadores y trabajadoras del sector.

Por todo ello, FeSMC-UGT ha solicitado formalmente la revisión de los pliegos del concurso para que se ajusten a la legalidad vigente y garanticen un modelo de contratación que priorice la calidad real del servicio, el respeto a las condiciones laborales y la sostenibilidad del sector.

El sindicato concluye advirtiendo que este tipo de prácticas no solo deterioran el servicio de seguridad, sino que sientan un precedente peligroso en la contratación pública, donde el criterio económico se impone de forma encubierta sobre la calidad y la dignidad laboral.