La Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al tercer trimestre de 2026 confirma la fortaleza de los sectores encuadrados en la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT (FeSMC-UGT).

Con 9,7 millones de personas asalariadas, la federación representa ya el 49,5 % del empleo total en España, habiendo generado en el último año el 54,3 % de los nuevos puestos de trabajo del país (+308.428 personas).

El crecimiento trimestral ha estado impulsado especialmente por sectores como Hostelería (+3,9 %), Transporte por carretera (+3,3 %), Comercio (+2,6 %) y el Sector Financiero (+3,6 %), además de un notable dinamismo en el empleo femenino y en el colectivo menor de 35 años, que ya supone el 32,8 % de la fuerza laboral de la federación.

Luces en la cantidad, sombras en la calidad del empleo

A pesar del sólido comportamiento cuantitativo de la ocupación, FeSMC-UGT advierte de que el mercado de trabajo sigue arrastrando desequilibrios estructurales que merman la calidad del empleo y precarizan la vida de las personas trabajadoras:

  1. Abuso impune en las horas extraordinarias: En los sectores de la federación se realizan cada semana 3,1 millones de horas extras (el 51,2 % del total nacional). De ellas, el 41,5 % no se retribuyen ni se compensan, alcanzando porcentajes de fraude escandalosos en sectores como Edición, radiodifusión y contenidos (84,2 % sin pagar), Financiero y seguros (76,6 %) y Actividades profesionales y científicas (70,3 %).
  2. La trampa de la parcialidad y la brecha de género: La tasa de parcialidad se sitúa en el 19,1 %, muy por encima de la media nacional (13,3 %), disparándose en sectores como Limpieza (43,6 %). Además, el 47 % de las personas a tiempo parcial lo son de forma involuntaria, ante la imposibilidad de encontrar un contrato a jornada completa. Esta situación golpea con especial dureza a las mujeres, con una tasa de parcialidad del 27,6 % frente al 10,1 % de los hombres.

Reivindicaciones y propuestas de FeSMC-UGT

Ante este escenario, FeSMC-UGT considera imprescindible acompañar el crecimiento económico de reformas profundas en materia de derechos laborales y exige:

  • Reducción inmediata de la jornada laboral a 37,5 horas semanales: Sin merma salarial, como herramienta para la redistribución del trabajo y la conciliación.
  • Registro de jornada digital e inaccesible a manipulaciones: Para posibilitar la labor inspectora y erradicar el fraude de las horas extras impagadas y los excesos de jornada no declarados.
  • Plan de choque contra la parcialidad involuntaria: Implantando mecanismos de ampliación preferente de jornada para la plantilla existente y penalizando la contratación parcial abusiva.
  • Refuerzo de la Inspección de Trabajo: Con campañas específicas en los sectores con mayor tasa de trabajo no pagado y brechas de género encubiertas.
  • Encarecimiento del despido improcedente: Adecuando la legislación española a la Carta Social Europea para dotarla de un carácter verdaderamente disuasorio y reparador.
  • Protección de la salud mental y derechos digitales: Exigiendo la evaluación obligatoria de los riesgos psicosociales ligados a las sobrecargas de trabajo y garantizando el derecho a la desconexión digital frente al uso de herramientas informáticas y la gestión algorítmica.

Los datos de la EPA de este tercer trimestre no dejan lugar a dudas: los trabajadores y trabajadoras de Servicios, Movilidad y Consumo somos el motor económico del país, pero no vamos a seguir permitiendo que ese crecimiento se sostenga a costa de regalar horas de trabajo, sufrir parcialidad forzosa y soportar brechas de género inaceptables. Todos estos motivos cargan de razones la convocatoria de Huelga General del próximo 11 de Noviembre (11N). El 11N no es solo una jornada de protesta, es el golpe en la mesa necesario para exigir la jornada de 37,5 horas, un registro de jornada sin trampas y salarios con los que se pueda vivir con dignidad.

Puedes ver el informe completo en el siguiente enlace: Valoración microdatos EPA 3T 2026.