Los días 13 y 14 de octubre de 2026 se ha celebrado en la ciudad de Bergen (Noruega) una conferencia de Mujeres en la Seguridad, centrada en analizar los principales desafíos de las profesionales del sector, impulsar la participación femenina en los espacios de representación y reforzar las redes de mujeres vinculadas al ámbito sindical.
Durante la primera jornada, se abordó el trabajo desarrollado para la creación de redes de mujeres y las iniciativas impulsadas en el ámbito sindical, en el marco del proyecto de UNI. Asimismo, se analizaron los desafíos a los que se enfrentan las vigilantes de seguridad, destacando la necesidad de que los responsables políticos estén presentes y se impliquen en la realidad del sector. Esta cuestión contó con la participación de Linn Engø, concejala del Partido Socialdemócrata.
El programa incluyó también un encuentro de mujeres, concebido como un espacio para compartir experiencias y reforzar la coordinación y la participación de las trabajadoras en el sector de la seguridad privada.
En representación de UGT España asistió Mª Victoria Embid, miembro del equipo de dirección y responsable del área de igualdad del Sector estatal de Seguridad Privada y Servicios Auxiliares de FeSMC-UGT España, como invitada y ponente ante más de 50 mujeres noruegas del sector.
En su intervención Mª Victoria detalló los avances llevados a cabo en temas de igualdad en España con relación a lo que supone la experiencia de tener la obligatoriedad de contar con planes de igualdad, como procedimiento negociado entre la representación legal de las personas trabajadoras y las empresas con rango de convenio colectivo.
En este sentido, Mº Victoria expuso los siguientes datos sobre la situación del sector en España:
- La media de la presencia femenina en el sector en España se estima en torno al 16%, frente al 17% en la Unión Europea, con rangos que oscilan entre el 6% en Bulgaria y el 37% de Chipre. El porcentaje en Noruega se encuentra en un porcentaje alto con aproximadamente el 27%, teniendo en cuenta que en el país nórdico se agrupan, tanto las personas vigilantes como auxiliares de servicios.
- En todos los países miembros contamos con un índice de feminización por debajo de 1, lo que indica obviamente un sector masculinizado, con el denominador común de las barreras y sesgos inconscientes que dificultan el reclutamiento por parte de las empresas y, por otra parte, un sector poco atractivo para las mujeres.
- Se expuso la estrategia llevada a cabo desde el sector de la seguridad privada en FeSMC-UGT España, a fin de emprender acciones de sensibilización, concienciación y visibilidad de la mujer en el sector para construir la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres en los puestos de trabajo y los pasos necesarios para corregir y prevenir la discriminación directa e indirecta.
- Con respecto a la situación internacional la aportación más importante lo constituye nuestra puesta en marcha de una negociación entre parte social y parte empresarial de manera obligada, hecho que contrasta con la situación en Noruega, donde las mejoras en esta materia se alcanzan empresa a empresa, sin que haya un proceso negociador estandarizado y de obligado cumplimiento.
- Basados en los principios rectores de igualdad de trato entre hombres y mujeres, igualdad de oportunidades, principio de igual trabajo a igual valor y por tanto igual salario, entre otros, se deben abordar los contenidos y estructura de un plan de igualdad que comprende en el caso español un diagnóstico de situación de la empresa, esto es, el análisis sobre los datos cuantitativos y cualitativos de aspectos como distribución vertical y horizontal, desagregado por sexo, de edad, tipo de contratos, categorías, niveles de cualificación, entre otros.
- Resaltar la importancia de acortar la brecha salarial, procedente de una brecha de género en nuestro sector por tareas invisibilizadas que tradicionalmente son asignadas a hombres. Para ello, el análisis debe ser transparente y nada opaco en referencia a la transparencia retributiva con un plan de la evaluación de los puestos de trabajo y registro retributivo para la realización de una auditoria retributiva y la puesta en marcha, en caso necesario, de medidas de corrección en el caso de la detección de brechas de género.
- Las medidas negociadas en cada plan de igualdad que son de obligado cumplimiento, en ocasiones mejoran el convenio colectivo, especialmente, en lo relacionado con la conciliación de la vida laboral y familiar.
- Se hizo un repaso sobre la inclusión de un modelo participativo, esto es, un protocolo consensuado que aborda las investigaciones por denuncias por acoso sexual o por razón de sexo, así como las medidas específicas de mejoras salariales y en las condiciones de trabajo las empresas en su compromiso con las víctimas acreditadas de violencia de género.
«En estas conferencias, es importante que las mujeres trabajadoras del norte y sur de Europa compartamos las buenas prácticas y encontremos sinergias, porque la situación femenina en el sector de la seguridad privada es transversal y las necesidades son también compartidas», afirma Mª Victoria Embid.
La segunda jornada se centró en la reflexión colectiva sobre los pasos que deben darse en el futuro. A través de un taller de trabajo en grupos, las participantes abordaron el camino a seguir para continuar avanzando en sus objetivos comunes. Además, se dedicó una sesión al liderazgo femenino, bajo el título «Una mujer al frente de una empresa del sector», y se celebró la elección de un grupo directivo para la red de mujeres.
Esta jornada pone de relieve la importancia de fortalecer las redes de apoyo y representación de las mujeres, promover su presencia en puestos de responsabilidad y situar sus reivindicaciones en el centro del diálogo sindical y sectorial, contribuyendo a avanzar hacia una seguridad privada más igualitaria y con mayores oportunidades de participación y liderazgo femenino.




