El Sector Aéreo de FeSMC-UGT denuncia la grave dejación de responsabilidades de AENA y la pasividad de las empresas del sector de Handling ante el deterioro continuado de la seguridad en los aeropuertos españoles y el riesgo creciente para la integridad física y psíquica de miles de trabajadores y trabajadoras.
El Sector Aéreo de FeSMC-UGT denuncia la reciente agresión violenta sufrida por un empleado de tierra en el Aeropuerto de Palma de Mallorca, con lesiones de gravedad, y afirma que, lamentablemente, no es un hecho aislado ni imprevisible, porque ya sucedió un hecho de peores consecuencias en el aeropuerto de Gran Canaria.
Todo esto, es la consecuencia directa de un modelo de gestión aeroportuaria y laboral fallido, que ha normalizado la violencia, ha subestimado los riesgos derivados de la atención al pasaje y aeronaves y ha ignorado de forma reiterada las advertencias formuladas desde esta organización sindical y los propios órganos de prevención.
AENA mantiene protocolos de seguridad obsoletos, especialmente en las zonas de atención directa al público, donde se concentran los incidentes más graves.
Es inadmisible el comportamiento de algunas personas, que pagan sus frustraciones con el personal aeroportuario, pero también lo es no establecer protocolos de protección y seguridad adecuados que impidan este tipo de actos violentos
La mera presencia de seguridad privada o de fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado no puede utilizarse como coartada, cuando el propio sistema está diseñado sin capacidad preventiva ni de intervención eficaz. Las empresas del sector de Handling no pueden seguir eludiendo su responsabilidad directa como empleadoras. ya que multitud de denuncias a las inspecciones de trabajo, en materia de prevención de riesgos laborales, se formulan todos los meses.
Las empresas licitadoras del servicio aeroportuario están obligadas a garantizar la seguridad y la salud de sus plantillas en todos los aspectos relacionados con el trabajo, incluidos los riesgos derivados de terceros. Dichas empresas mantienen plantillas insuficientes, con sobrecarga de trabajo y presión operativa constante.
No se evalúan ni se actualizan adecuadamente los riesgos psicosociales de violencia externa y, además, en la mayoría de los casos, se carece de protocolos claros, formación específica y apoyo real tras incidentes, tanto violentos como operativos. La seguridad en los aeropuertos españoles no puede seguir sosteniéndose sobre la exposición al riesgo de quienes hacen posible la operativa diaria.
Cada agresión evitable es una responsabilidad compartida y una prueba más de que el sistema está fallando. AENA y las empresas del sector de handling deben actuar de forma inmediata. La seguridad del personal aeroportuario no es negociable ni aplazable.



