FeSMC-UGT Castilla y León denuncia la pérdida de poder adquisitivo, el estancamiento de los salarios en el SMI y la negativa empresarial a reducir la jornada y reconocer nuevas categorías profesionales.
Valladolid, 3 de noviembre de 2026.
La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT Castilla y León (FeSMC-UGTCYL) se ha concentrado hoy en Valladolid para exigir a la patronal Food Service España que retome la negociación del Convenio Colectivo Estatal de Restauración Colectiva, que afecta a entre 3.000 y 3.500 personas trabajadoras en la comunidad.
Se trata de un sector esencial que presta servicio diariamente en comedores escolares, hospitales, residencias de mayores, comedores de empresas, centros deportivos y otras instalaciones públicas y privadas.
Denunciamos que, tras más de un año de negociación, la falta de voluntad de la patronal ha impedido alcanzar un acuerdo que permita mejorar las condiciones laborales de las plantillas. El convenio venció el 31 de diciembre de 2025 y las negociaciones quedaron rotas el pasado 16 de septiembre, después de que la representación empresarial calificara de inasumibles las principales reivindicaciones sindicales.
Salarios que pierden poder adquisitivo y categorías estancadas en el SMI
Uno de los principales problemas del sector es la pérdida acumulada de poder adquisitivo. Frente a un incremento salarial del 17 %, el IPC ha aumentado un 24,6 %, lo que refleja una diferencia de 7,6 puntos porcentuales.
A esta situación se suma el estancamiento de buena parte de las categorías profesionales en salarios próximos al Salario Mínimo Interprofesional, sin diferencias retributivas suficientes que reconozcan la responsabilidad, formación y funciones desempeñadas.
Reclamamos incrementos salariales dignos, el desbloqueo de los niveles retributivos y el reconocimiento de categorías profesionales que ya existen en los centros de trabajo, pero que todavía no están recogidas adecuadamente en el convenio.
Sobrecarga de trabajo y falta de personal
También denunciamos el deterioro de las condiciones de trabajo, con plantillas cada vez más ajustadas, falta de sustituciones y una distribución de tareas que incrementa la carga laboral de quienes mantienen diariamente estos servicios.
Por ello, consideramos imprescindible avanzar en la reducción de la jornada anual, mejorar la organización del trabajo y garantizar plantillas suficientes para prestar un servicio de calidad.
Desde FeSMC-UGT Castilla y León se considera que estas reivindicaciones son razonables y necesarias para un sector que desarrolla una actividad esencial y en el que las personas trabajadoras no pueden seguir soportando las consecuencias de una organización basada en la contención de los costes laborales.
Pedimos responsabilidades a las administraciones públicas
Hacemos un llamamiento a las administraciones públicas, principales clientes de muchas de las empresas de restauración colectiva, para que ejerzan su responsabilidad en la contratación de estos servicios.
Desde la federación reclamamos que las licitaciones públicas incorporen cláusulas sociales que garanticen unas condiciones laborales dignas y que la adjudicación de contratos no se base exclusivamente en criterios económicos, sino también en la calidad del servicio y las condiciones de las personas que lo prestan.
La calidad de los servicios públicos también depende de las condiciones laborales de quienes los hacen posibles.
Por último, FeSMC-UGT Castilla y León exige a Food Service España que reconsidere su posición, retome una negociación efectiva y atienda las necesidades reales de las plantillas.
Continuaremos defendiendo un convenio que permita recuperar poder adquisitivo, reducir la jornada, reconocer las categorías profesionales y mejorar las condiciones laborales de las miles de personas que sostienen la restauración colectiva.



