Valladolid, 6 de octubre de 2026.
FeSMC-UGT Castilla y León ha presentado hoy un informe sobre la situación de los comedores escolares de la comunidad y ha reclamado a la Junta que aproveche la próxima renovación de los contratos para corregir la precariedad laboral y garantizar una atención de calidad al alumnado.
El secretario general de la federación en Castilla y León , Héctor Yágüez, y la responsable de la actividad de Restauración Social, Mónica de la Cámara, han advertido de que el servicio se sostiene sobre plantillas con una elevada carga de trabajo, salarios insuficientes y escaso reconocimiento profesional. La federación exige que los nuevos pliegos de contratación den prioridad a la calidad, las condiciones laborales y la seguridad.
Los precios de los contratos permanecen congelados desde 2022, mientras que, según los datos expuestos por UGT, los alimentos se han encarecido cerca de un 30 % y el IPC general ha aumentado más de un 17 %. Esta falta de actualización presiona el servicio y dificulta la negociación de mejoras salariales. Los monitores de nueva contratación perciben el salario mínimo interprofesional y, en algunas provincias, distintas categorías profesionales ya han quedado equiparadas en ese nivel.
UGT denuncia también unas ratios que permiten asignar a una sola persona hasta 25 alumnos de Infantil o 40 de Primaria, sin atender suficientemente las necesidades educativas especiales, las alergias y otras circunstancias que requieren atención específica. A ello se suma la incorporación del alumnado de cero a tres años sin una regulación específica suficiente sobre personal, ratios y alimentación.
Estas cargas repercuten en la salud de las trabajadoras, con riesgos psicosociales, exposición al ruido y problemas musculoesqueléticos. La federación reclama medidas preventivas efectivas y una dotación de personal ajustada a las necesidades reales de cada centro.
El informe señala además la falta de reconocimiento profesional y salarial de quienes ejercen como responsables de comedor. A esta figura se le asignan dos horas y media diarias tanto si gestiona un comedor de 35 alumnos como si atiende a más de 300, pese a asumir tareas de coordinación, relación con las familias y resolución de incidencias.
FeSMC-UGT Castilla y León cuestiona la expansión de la línea fría y reclama recuperar las cocinas en los propios centros. Según los datos presentados, existen 177 cocinas «in situ» frente a 299 centros abastecidos mediante catering. La federación vincula esta evolución con la pérdida de puestos de cocina y de oportunidades de empleo, especialmente en el medio rural.
Ante la próxima renovación de las adjudicaciones, UGT propone reducir el tamaño de los lotes para facilitar la participación de pequeñas y medianas empresas de Castilla y León, favorecer los productos de proximidad y recuperar la cocina en los centros o impulsar modelos mixtos.
Las propuestas se completan con ratios adecuadas, reconocimiento de la figura del responsable de comedor, formación acreditada dentro de la jornada laboral, revisión del sistema de actualización económica de los contratos y mayor transparencia y control del servicio.
FeSMC-UGT Castilla y León reclama a la Junta una respuesta concreta que permita acabar con la precariedad estructural del sector. Garantizar unas condiciones laborales dignas es imprescindible para que el comedor escolar cumpla su función como espacio educativo y ofrezca una atención segura y de calidad.



