El Sector Marítimo-Portuario de FeSMC-UGT reclama a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que resuelva la operación de compraventa del Grupo Armas-Trasmediterránea por parte de Baleària y DFDS. La situación de incertidumbre está afectando directamente al empleo y a la estabilidad del transporte marítimo.

Desde el Sector Marítimo-Portuario de FeSMC-UGT, como sindicato mayoritario en el transporte marítimo y en el conjunto de las empresas del Grupo Armas-Trasmediterránea, queremos trasladar nuestra preocupación ante la falta de resolución por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia sobre la autorización de la operación de compraventa del Grupo Armas-Trasmediterránea por parte de Baleària y DFDS.

La situación del Grupo Armas-Trasmediterránea no es ajena a nadie. En los últimos años se han producido ventas de buques para obtener liquidez, incidencias técnicas que han supuesto paralizaciones de actividad, sobrecarga en las tripulaciones y una pérdida progresiva de competitividad en determinadas rutas. Esta dinámica ha afectado de forma directa al empleo y a la calidad del servicio que se presta en comunidades donde el transporte marítimo es esencial.

Además, como sindicato, queremos recalcar que esta situación afecta aproximadamente a 1.500 personas trabajadoras y a sus familias. Hablamos de empleo estable que es el motor de economías locales en numerosos territorios costeros, donde el transporte marítimo es un pilar esencial de la actividad económica.

En este contexto, la operación de adquisición por parte de Baleària y DFDS requiere una decisión en plazo. Desde el sector marítimo-portuario de FeSMC-UGT entendemos la complejidad del procedimiento y respetamos el trabajo técnico del organismo regulador, pero creemos que prolongar la incertidumbre incrementa la fragilidad de la compañía (ya se advirtió de esta situación) y tensiona innecesariamente a las plantillas.

El sector necesita estabilidad. Las empresas, certidumbre. Y las personas trabajadoras, garantías sobre su futuro.

Desde FeSMC-UGT reiteramos nuestra disposición a mantener una reunión con la CNMC para trasladar directamente la realidad social y laboral que hay detrás de esta operación y poder dotar al sector de la estabilidad necesaria ya que al estar demorando estas decisiones se está poniendo en peligro el empleo de 1.500 familias, así como la prestación adecuada y necesaria del servicio de transporte maritimo en nuestro territorio nacional.