La negociación colectiva del sector de Limpieza de Edificios y Locales atraviesa uno de los momentos más complicados de los últimos años.

Actualmente  nos  encontramos  con  dos  escenarios  abiertos:· la  negociación  del  nuevo convenio estatal, tras la denuncia realizada por la patronal, y la renovación de 21 convenios provinciales que afectan a más de 200.000 personas trabajadoras. En el conjunto del Estado, hablamos de un colectivo de más de 400.000 trabajadores y trabajadoras.

Mientras las plantillas sostienen diariamente colegios, hospitales, centros de salud, aeropuertos, dependencias públicas, residencias, centros privados y servicios esenciales de todo el país, la patronal sigue instalada en una actitud irresponsable, provocadora y absolutamente alejada de la realidad del sector.

Lejos de plantear soluciones, continúan poniendo encima de la mesa recortes de derechos, pérdida de antigüedad, empeoramiento de las condiciones en situaciones de incapacidad temporal y bloqueos constantes a cualquier avance social y económico.

Muchos convenios provinciales han quedado gravemente deteriorados tras años de subidas del Salario Mínimo Interprofesional, provocando que salarios base queden absorbidos y que derechos conquistados durante décadas de lucha sindical hayan terminado reducidos a mínimos.

Fuimos esenciales durante la pandemia. Hoy pretenden convertimos en invisibles.

El  problema  del  sector  no  son  las  personas  trabajadoras.  El  problema  es  un  modelo empresarial agotado, basado en competir a la baja, en adjudicaciones por debajo de coste y en concursos públicos que empujan permanentemente a la precariedad.

No se puede seguir gestionando en 2026 con mentalidad de hace veinte años.

La guerra de precios entre empresas tiene consecuencias directas: más pobreza laboral, más jornadas parciales involuntarias, más sobrecargas de trabajo y peores condiciones para una plantilla mayoritariamente  femenina que lleva demasiado tiempo soportando el peso de la precariedad.

Las patronales deben decidir si quieren convenios dignos y estabilidad social o si prefieren el conflicto.

Desde nuestra organización hacemos un llamamiento a rectificar inmediatamente las posiciones empresariales  y a abrir negociaciones  reales que reconozcan  el valor social y profesional del sector.

Y lo decimos con absoluta claridad: si la patronal continúa instalada en el inmovilismo y el desprecio hacia las personas trabajadoras, nos tendrá enfrente.

Vamos a defender este sector con toda nuestra fuerza, en la negociación, en los centros de trabajo y en la calle si es necesario.

Se acerca un otoño de movilización.