El Sector Aéreo de FeSMC-UGT denuncia la actuación de Groundforce, que trata de vulnerar el legítimo derecho a la huelga de los trabajadores y las trabajadoras de la Compañía.

Tras las dos primeras jornadas de huelga se demuestra que la situación de Groundforce es grave tanto en el aspecto operativo como en el de las relaciones laborales, donde está actuando de manera desproporcionada y traspasando límites que tendrán que ser analizados por los cauces legales establecidos.

Durante la huelga se han producido incidencias de enorme impacto:

    •    Retrasos generalizados con una media cercana a 1 hora por vuelo, afectando a gran parte de la operativa diaria.
    •    Vuelos sin atender, con servicios esenciales de asistencia en tierra claramente desbordados.
    •    Cancelaciones de vuelos, especialmente en horas punta.
    •    Miles de maletas sin cargar o entregadas con retraso, generando un colapso logístico sin precedentes.
    •    Acumulación de aeronaves en plataforma, con tiempos de espera prolongados para operaciones básicas.
    •    Cambios improvisados en los procedimientos de las aerolíneas, ante la falta de planificación empresarial.
    •    Sobrecarga operativa y aumento del estrés laboral, con impacto directo en la seguridad y calidad del servicio.

Groundforce colapsa en plena huelga. Retrasos de más de una hora, vuelos cancelados y miles de maletas abandonadas

A esta situación se suma un contexto laboral especialmente grave:

    •    La imposición de sanciones calificadas como muy graves a trabajadores y trabajadoras en ejercicio de su derecho fundamental de huelga.
    •    La presentación de denuncias ante la Inspección de Trabajo por presuntas prácticas de suplantación de personas durante la huelga.
    •    La movilización de la Guardia Civil para contener una situación de tensión que nunca debió producirse.

Todo ello constituye el epílogo de una gestión irresponsable por parte de la empresa, que ha optado por el conflicto en lugar del diálogo.

Una empresa a la que, a la vista de los hechos, parecen importar muy poco sus trabajadores, sus clientes y los miles de pasajeros afectados.

La situación actual refleja una ruptura total de las relaciones laborales y un deterioro sin precedentes del clima interno, con un futuro incierto si no se produce un cambio inmediato de actitud.

El Sector Aéreo de FeSMC-UGT reitera su disposición al diálogo real, pero advierte de que no aceptarán ni represalias, ni vulneraciones de derechos fundamentales ni prácticas ilegales.

El Sector Aéreo de FeSMC-UGT espera que la empresa reconduzca su actitud, se siente a encontrar una solución y abandone su actitud coactiva contra su plantilla.

La huida hacia delante no es la solución.