El 16 de abril la Sección Sindical de FeSMC-UGT en Banco Santander de Castilla y León ha llevado a cabo una concentración de protesta en la Plaza Mayor de Valladolid, frente a la sede territorial de la entidad, con el objetivo de visibilizar la situación que atraviesa la plantilla en las sucursales del banco.
Desde el Sindicato se denuncia que, en los últimos tres años, la plantilla de Banco Santander en Castilla y León se ha reducido en más de un 16%, pasando de 1.135 personas a principios de 2023 a 953 en 2026, lo que supone la pérdida de 182 puestos de trabajo.
A esta reducción de personal se suma un incremento de la presión comercial que, según FeSMC-UGT Castilla y León, ha alcanzado niveles “insoportables”, con consecuencias directas sobre la salud de las trabajadoras y los trabajadores, que sufren ansiedad, alteraciones del sueño o incluso bajas laborales derivadas de esta situación.
Asimismo, el Sindicato critica la estrategia de la entidad en relación con la reorganización de oficinas y servicios. De las 109 sucursales existentes en Castilla y León, 64 carecen actualmente de servicio de caja tradicional, lo que representa cerca del 60% del total. Esta transformación está generando una sobrecarga de trabajo en la plantilla, obligada a asumir funciones múltiples en condiciones que dificultan garantizar una atención adecuada a la clientela.
Ante esta situación, FeSMC-UGT Castilla y León exige el mantenimiento del empleo, el refuerzo de las plantillas en las sucursales, la reducción de la presión comercial y un trato digno hacia las personas trabajadoras, libre de presiones y amenazas.
El Sindicato advierte que continuará denunciando esta situación mientras no se adopten medidas que garanticen unas condiciones laborales justas, insistiendo en que los beneficios empresariales no pueden sostenerse a costa del deterioro de la salud de la plantilla y del servicio a la ciudadanía.
