Más de 20.000 participantes acudieron a la fiesta del trabajo, una jornada reivindicativa convocada bajo el lema “Derechos y no trincheras: salarios, vivienda y democracia”.

Unas 100 marchas se han desarrollado este 1 de mayo en toda España, aunque la central ha sido la realizada en Málaga, con la presencia de los secretarios generales de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, y el secretario general de UGT Andalucía, Oskar Martín, la secretaria general de CCOO de Andalucía, Nuria López, el secretario general de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT Andalucía, Eduardo Carrillo, el secretario general de la Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT Andalucía, José Manuel Rodríguez, y los secretarios generales de UGT Málaga, Antonio González, y de CCOO de Málaga, Fernando M. Cubillo.

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; la ministra de Inclusión y portavoz del Gobierno, Elma Saiz; y la candidata socialista a la presidencia de la Junta de Andalucía, M.ª Jesús Montero.

Otros ministros del Gobierno han asistido a marchas en otras capitales, como el ministro para la Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, que ha ido a la de Madrid.

Han acudido unas 20.000 personas que han recorrido el centro de la capital malagueña bajo el lema «Derechos, no trincheras», «Salarios, vivienda y democracia». La celebración del 1 de mayo en Málaga ha coincidido con el primer día de campaña electoral de los comicios autonómicos que tendrán lugar el próximo 17 de mayo en Andalucía.

Pepe Álvarez, secretario general de UGT, ha cargado contra la derogación del decreto de alquileres y ha dicho que «no le deseo ningún mal a nadie, pero algunos de estos diputados que han votado en contra, ojalá que mañana se vean desahuciados de una casa para que sepan lo que es padecer la falta de viviendas».

UGT y CCOO habían explicado días atrás que la elección de la ciudad de Málaga para celebrar la manifestación central del 1 de Mayo no se ha debido a la cercanía de las elecciones autonómicas, que tendrán lugar el próximo día 17, sino a que esta capital andaluza es, a su juicio, un buen ejemplo en España de la carestía de la vivienda.

Además, la precariedad laboral y las guerras (Ucrania, Irán, Gaza y Líbano) han sido los otros temas protagonistas de este 1 de mayo de 2026. Tenemos que ser conscientes de qué es lo que está ocurriendo en el mundo. No es una película de televisión. «Son personas, mujeres, hombres, niños, niñas, que pierden la vida, que son asesinados, que son masacrados», ha lamentado Álvarez. El secretario general de UGT ha llamado a «enarbolar otra vez la bandera del no a la guerra», porque Trump también está emprendiendo una guerra contra la Unión Europea, para dividirla y desmembrarla.

En cuanto a la situación laboral, Álvarez y Sordo han emplazado a la CEOE a alcanzar acuerdos que mejoren los salarios y el poder adquisitivo de los trabajadores en España. «Si quieren trabajadores las empresas, que paguen, que están ganando dinero a espuertas, que no especulen», ha manifestado el líder de UGT.

La celebración ha servido también para reclamar medidas que siguen en el aire, como el registro de jornada, la semana laboral de un máximo de 37,5 horas y el Estatuto del Becario.

El sindicato reclama la defensa de la democracia, el refuerzo de los servicios públicos y la necesidad urgente de abordar el acceso a la vivienda, convertido en uno de los principales problemas para la clase trabajadora. 

Desde el sindicato se reivindica que la lucha contra la desigualdad debe ser prioritaria en un contexto global de incertidumbre y tensiones geopolíticas, siendo las consecuencias de estos conflictos algo que termina afectando a las personas trabajadoras. Y señalar cómo, pese al crecimiento económico y el crecimiento del empleo, una gran parte de la población no siente una mejora real en sus condiciones de vida. 

El sindicato advierte de que el incremento de los precios, especialmente en vivienda y productos básicos, está erosionando los salarios, lo que exige medidas valientes por parte de las administraciones públicas. En este sentido. La otra gran reivindicación de este Primero de Mayo es lo necesario de hacer políticas que garanticen el acceso a una vivienda digna, así como una distribución más justa de la riqueza.