UGT ha participado hoy en Sevilla en una concentración para exigir el desbloqueo de la negociación del convenio estatal de restauración colectiva. La movilización ha puesto voz a las demandas de un sector esencial que reclama avances reales en sus condiciones laborales y una respuesta de la patronal a sus reivindicaciones.

Las personas trabajadoras de la restauración colectiva desempeñan una labor imprescindible en comedores escolares, hospitales, residencias y centros de trabajo. Su profesionalidad sostiene diariamente un servicio fundamental para menores, personas mayores, pacientes y población trabajadora. Esa responsabilidad debe traducirse en salarios y derechos acordes con las tareas que realizan.

En materia salarial, el convenio debe permitir avanzar en la recuperación del poder adquisitivo y reconocer las diferencias de funciones y responsabilidades. La negociación necesita abordar la situación de las categorías que han quedado comprimidas en los niveles retributivos más bajos, evitando que la experiencia, la cualificación y las tareas desempeñadas pierdan su reconocimiento.

También resulta necesario avanzar en una clasificación profesional que refleje el trabajo real de las plantillas. El reconocimiento de las categorías y de las funciones de coordinación debe acompañarse de una retribución adecuada y de condiciones que permitan desarrollar el servicio con dignidad.
Con el mensaje «Alimentamos personas, exigimos derechos», las trabajadoras y trabajadores recuerdan que la calidad del servicio está ligada a sus condiciones laborales. El carácter esencial de su actividad debe tener un reconocimiento efectivo en el convenio colectivo.
La concentración de hoy en Sevilla traslada a la patronal una exigencia clara: desbloquear la negociación y avanzar hacia un acuerdo que responda a las necesidades de las plantillas. La negociación colectiva debe ofrecer soluciones concretas a quienes sostienen el sector cada día.