El Sector de Seguridad Privada y Servicios Auxiliares de FeSMC-UGT Extremadura, junto con el sector estatal, ha conseguido que el Ayuntamiento de Navalmoral de la Mata rectifique los pliegos del contrato del servicio de seguridad y vigilancia de la piscina municipal de verano 2026, después de denunciar públicamente que la licitación suponía una “subasta encubierta” contraria a la legislación vigente.

El pasado 6 de mayo, FeSMC-UGT alertó de que el procedimiento de adjudicación otorgaba inicialmente el 100% de la puntuación al criterio económico, eliminando cualquier valoración relacionada con la calidad del servicio, una práctica prohibida por la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público en los contratos incluidos en el Anexo IV, como es el caso de los servicios de vigilancia (CPV 79714000).

Tras las reclamaciones formuladas por FeSMC-UGT, la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento aprobó el pasado 11 de mayo de 2026 la modificación de la memoria justificativa y del Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares del contrato “Servicio de Seguridad y Vigilancia en las Instalaciones de la Piscina Municipal Verano 2026”, expediente 2668/2026.

En el propio acuerdo municipal se reconoce expresamente la obligación legal establecida en el artículo 145.4 de la Ley de Contratos del Sector Público, que determina que en este tipo de contratos “los criterios relacionados con la calidad deberán representar, al menos, el 51 por ciento de la puntuación asignable en la valoración de las ofertas”.

El Ayuntamiento ha acordado publicar la rectificación de los pliegos y ampliar el plazo de presentación de ofertas en cinco días hábiles para garantizar la adaptación del procedimiento a la legalidad vigente.

UGT denuncia un modelo que precariza el empleo

Desde FeSMC-UGT advierten de que este tipo de licitaciones basadas exclusivamente en el precio fomentan una competencia desleal entre empresas que termina repercutiendo directamente en las condiciones laborales de las personas trabajadoras.

El contrato, con un presupuesto base de licitación de 12.396,70 euros, destina aproximadamente el 85% de su coste a gastos de personal, por lo que cualquier reducción agresiva del precio acaba afectando inevitablemente a salarios, jornadas, recursos humanos o condiciones laborales.

“Cuando se elimina la calidad de la ecuación, el único margen de ajuste es el coste laboral. La seguridad no puede gestionarse como si fuera un producto de saldo”, señalan desde el sindicato.

FeSMC-UGT insiste en que los servicios de seguridad privada no pueden adjudicarse únicamente en función del precio, ignorando aspectos fundamentales como la formación del personal, la experiencia profesional, los medios materiales o el cumplimiento de condiciones laborales dignas.

Riesgos para la calidad del servicio público

La organización sindical también alerta de que este modelo de contratación no solo perjudica a las plantillas, sino que pone en riesgo la calidad y eficacia del propio servicio público.

La ausencia de criterios técnicos y sociales impide valorar elementos esenciales en servicios sensibles como la vigilancia en instalaciones municipales con alta afluencia de usuarios durante el periodo estival.

Por ello, FeSMC-UGT considera que la rectificación realizada por el Ayuntamiento supone un paso importante para garantizar una contratación pública ajustada a derecho y basada en criterios de calidad y profesionalidad.

No obstante, el sindicato advierte de que esta situación “no es un caso aislado”, sino una práctica cada vez más extendida en distintas administraciones públicas.

“Si las administraciones siguen apostando por el precio como único criterio, estarán legitimando un modelo basado en la precariedad y debilitando la calidad de servicios esenciales”, concluyen desde FeSMC-UGT.