La sede de UGT en La Rioja ha acogido una rueda de prensa del Sector de Seguridad Privada y Servicios Auxiliares de FeSMC-UGT para denunciar el incremento de las agresiones que sufren las personas trabajadoras de la seguridad privada durante el ejercicio de sus funciones y reclamar medidas urgentes que garanticen su protección física, jurídica y laboral.

En el día de ayer se celebró una rueda de prensa con distintos medios de comunicación en la sede de UGT en Logroño convocados por la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT de la Rioja (FeSMC-UGT) y su sector de seguridad privada y servicios auxiliares.

En la comparecencia han intervenido la secretaria general de FeSMC-UGT La Rioja, Ana Cruz; el secretario de Organización de FeSMC-UGT La Rioja, Fernando Vega; y el responsable estatal del Sector de Seguridad Privada y Servicios Auxiliares de FeSMC-UGT, Diego Giráldez, quienes coincidieron en reclamar una actuación inmediata de las administraciones públicas, las empresas y los clientes de los servicios de seguridad para poner fin a una situación que calificaron de «insostenible».

«¿A qué están esperando, a que vayamos a un entierro?»

La secretaria general de FeSMC-UGT La Rioja, Ana Cruz, abrió la rueda de prensa mostrando la preocupación del sindicato por el incremento de las agresiones sufridas por los vigilantes de seguridad tanto en La Rioja como en el conjunto del país.

Con un mensaje especialmente contundente, reclamó una reacción inmediata de las administraciones y empresas.

«¿A qué están esperando, a que en lugar de a una concentración vayamos a un entierro?»

Ana Cruz recordó que FeSMC-UGT mantiene una firme campaña de sensibilización frente a esta lacra mediante una campaña desarrollada en La Rioja bajo el lema «No más agresiones», con el objetivo de visibilizar una realidad que afecta diariamente a quienes velan por la seguridad de la ciudadanía.

Dos agresiones en una sola semana en La Rioja

Fernando Vega explicó que en La Rioja desarrollan su labor alrededor de 650 vigilantes de seguridad y recordó que recientemente el sector sufrió dos agresiones graves en apenas una semana, una en un establecimiento de Mercadona y otra en Leroy Merlin de Logroño, permaneciendo los dos trabajadores todavía de baja como consecuencia de las lesiones sufridas.

A nivel nacional, señaló, cerca de 80.000 profesionales trabajan en el sector y, según los datos que maneja el sindicato, se producen varias agresiones físicas cada día, aunque la cifra real es mucho mayor debido a que numerosas personas trabajadoras no llegan a denunciar los hechos.

«No podemos seguir siendo el saco de boxeo de cualquier delincuente»

Fernando Vega denunció que los vigilantes de seguridad se han convertido en objetivo habitual de las agresiones.

«No podemos acostumbrarnos a que los vigilantes de seguridad sean el saco de boxeo de cualquier delincuente.»

El dirigente sindical lamentó la ausencia de medidas preventivas y lanzó otra dura advertencia.

«¿Están esperando a que haya una esquela?»

Reclamó una mayor protección jurídica para el colectivo y denunció que siguen sin facilitarse equipos de protección individual adecuados, como chalecos anticorte o antipinchazo, guantes anticorte o sprays de defensa autorizados.

Vega explicó que incluso existe una respuesta de la Inspección de Trabajo en la que se justifica la negativa a facilitar dichos medios porque «estadísticamente no hay vigilantes apuñalados», una respuesta que calificó de vergonzosa e incomprensible.

«Es decir, ¿hay que esperar a que apuñalen a un vigilante para que se nos dote de medios de protección?»

Asimismo, reclamó el incremento de plantillas para evitar que numerosos vigilantes tengan que intervenir solos en situaciones de gran riesgo y denunció el incumplimiento por parte de algunas empresas de las horas de formación obligatoria establecidas en el convenio colectivo.

También puso como ejemplo las complejas intervenciones que deben afrontar diariamente los vigilantes destinados en el Hospital Universitario San Pedro de Logroño, especialmente con pacientes del área de Psiquiatría, donde las situaciones de violencia son especialmente delicadas.

Diego Giráldez: «La seguridad privada necesita un reglamento del siglo XXI»

Durante su intervención, Diego Giráldez situó el problema de las agresiones dentro de un contexto más amplio. En este sentido el sector estatal tiene en activo también una campaña denominada «A mí quién me protege».

Giráldez ha puesto de manifiesto que durante años la contratación pública ha priorizado exclusivamente el precio más bajo en detrimento de la calidad del servicio. A su juicio, este modelo ha favorecido adjudicaciones irresponsables que han terminado provocando suspensión de pagos en importantes empresas del sector y una continua precarización de las condiciones laborales.

«Un número importante de empresas siguen viendo la seguridad únicamente como un negocio y no como un servicio esencial.»

El responsable estatal recordó que FeSMC-UGT lleva años reclamando al Ministerio del Interior la aprobación de un nuevo Reglamento de Seguridad Privada adaptado a la realidad del siglo XXI, así como una actualización de la normativa que refuerce la protección de los profesionales.

Reconocimiento como profesión de riesgo

Diego Giráldez recordó igualmente que el sindicato ha trasladado recientemente al Congreso de los Diputados la necesidad de reconocer la seguridad privada como profesión de riesgo, permitiendo el acceso a la jubilación anticipada mediante coeficientes reductores.

Asimismo, explicó que esta reivindicación también está siendo defendida por UGT en los foros internacionales, donde se reclama que la seguridad privada sea reconocida como una auténtica profesión esencial y no únicamente como un empleo.

El responsable estatal denunció además la falta de reconocimiento institucional de los vigilantes de seguridad.

«No puede ser que un interventor del Metro de Madrid sea reconocido como agente de la autoridad y el vigilante de seguridad que tiene que protegerle no tenga ese mismo reconocimiento.»

Más formación, transformación digital y mejores medios de protección

Diego Giráldez defendió la necesidad de preparar al sector para los cambios tecnológicos que ya están transformando la seguridad privada.

En este sentido, destacó la apuesta de FeSMC-UGT por impulsar la Formación Profesional específica para el sector, acompañándola de medidas que permitan una salida digna de la profesión mediante la jubilación anticipada.

Igualmente reclamó una implicación real de administraciones públicas, empresas y clientes para dotar a los vigilantes de los medios de protección necesarios y garantizar unas condiciones de trabajo seguras.

«Pediremos responsabilidad penal a quien corresponda cuando estas agresiones sean consecuencia de la falta de medidas preventivas.»

UGT anuncia movilizaciones ante cada nueva agresión

Durante la comparecencia, FeSMC-UGT anunció que responderá con movilizaciones cada vez que un vigilante de seguridad sea agredido y advirtió de que no descarta convocar huelgas si continúan sin atenderse las reivindicaciones del sector.

El sindicato hizo un llamamiento a las administraciones públicas, a las empresas y a los clientes de los servicios de seguridad para que asuman su responsabilidad y colaboren en la mejora de la protección de quienes desarrollan una labor esencial para la sociedad.

Asamblea con delegados, delegadas y afiliación para analizar la situación del sector

Tras la rueda de prensa se celebró una asamblea con delegados, delegadas, afiliados y afiliadas del sector en La Rioja en la que el secretario general de UGT La Rioja, Jesús Izquierdo, fue el encargado de dar la bienvenida a las personas asistentes.

Durante su intervención, Jesús Izquierdo puso en valor la labor que desempeñan diariamente los vigilantes de seguridad, subrayando que se trata de un colectivo esencial para garantizar la seguridad de la ciudadanía, el funcionamiento de numerosos servicios públicos y la protección de infraestructuras estratégicas, al tiempo que trasladó el respaldo de UGT a las reivindicaciones del sector para mejorar sus condiciones laborales, su protección y el reconocimiento social e institucional que merecen.

A continuación, el responsable estatal del Sector de Seguridad Privada y Servicios Auxiliares de FeSMC-UGT, Diego Giráldez, realizó un análisis de la situación general de la seguridad privada y los servicios auxiliares en España, repasando las principales líneas de actuación que el sindicato está desarrollando tanto en el ámbito estatal como internacional.

Durante el encuentro informó del estado de la solicitud de jubilación anticipada mediante coeficientes reductores, una de las principales reivindicaciones del sindicato para reconocer la penosidad y peligrosidad de la profesión, así como de las iniciativas impulsadas para lograr el reconocimiento de la seguridad privada como profesión de riesgo y la aprobación de un nuevo Reglamento de Seguridad Privada adaptado a las necesidades del siglo XXI.

Asimismo, respondió a las preguntas planteadas por delegados, delegadas, afiliados y afiliadas sobre los continuos incumplimientos empresariales en materia de permisos retribuidos, recordando la importancia de denunciar todas aquellas vulneraciones de derechos laborales que se producen en el sector para que puedan ser corregidas por la Inspección de Trabajo y los tribunales.

La jornada concluyó con un mensaje claro: la protección de quienes protegen no puede seguir esperando. FeSMC-UGT continuará impulsando las campañas «¿A mí quién me protege?» y «No más agresiones» hasta que las administraciones públicas y las empresas adopten las medidas necesarias para garantizar la seguridad, la dignidad y el reconocimiento profesional de las personas trabajadoras de la seguridad privada.