El sector de seguridad privada y servicios auxiliares de FeSMC-UGT reclama la rectificación de los pliegos del contrato de vigilancia del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo al considerar que vulneran el espíritu de la Ley de Contratos del Sector Público y favorecen una rebaja encubierta del precio del contrato.

La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT (FeSMC-UGT), a través de su Sector de Seguridad Privada y Servicios Auxiliares de Madrid y el sector estatal, han presentado un escrito ante la Junta de Contratación del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) solicitando la modificación de los pliegos del contrato del servicio de vigilancia de su sede en Madrid, al entender que los criterios de adjudicación alteran el equilibrio entre precio y calidad exigido por la normativa.

El sindicato denuncia especialmente que el órgano de contratación otorgue una elevada puntuación a la oferta de una bolsa de horas gratuitas, 20 puntos, presentándola como un criterio de calidad, cuando en realidad supone una reducción económica obligatoria del contrato. Para FeSMC-UGT, estas horas sin contraprestación no representan una mejora del servicio ni una innovación en su prestación, sino una forma indirecta de abaratar el coste de la contratación.

«Si la Administración necesita horas adicionales, debe contratarlas y abonarlas a parte y como horas extraordinarias. No puede convertir la prestación gratuita de servicios en un criterio de adjudicación, porque eso equivale a exigir una rebaja del precio del contrato bajo una apariencia distinta», señala la organización sindical.

FeSMC-UGT considera que esta práctica vacía de contenido los verdaderos criterios cualitativos que exige el artículo 145 de la Ley de Contratos del Sector Público para los contratos de vigilancia y seguridad, sustituyendo aspectos directamente relacionados con la calidad del servicio —como la organización, la formación, los medios técnicos o la mejora de la prestación— por un criterio que únicamente persigue obtener más horas de trabajo sin coste para la Administración.

Además, el sindicato advierte de que esta configuración del procedimiento provoca que el peso real del precio del contrato aumente de forma artificial, ya que la denominada bolsa de horas gratuitas constituye, en la práctica, una disminución sustancial del valor económico de la oferta. De este modo, los criterios económicos terminan prevaleciendo sobre los criterios de calidad, incumpliendo el porcentaje mínimo exigido por la legislación para este tipo de contratos pasando de un 49% del criterio económico como máximo a convertirse en un 69%.

La organización también alerta de que este sistema favorece ofertas desproporcionadas o de difícil ejecución, fomenta la competencia basada exclusivamente en la reducción de costes y pone en riesgo la sostenibilidad económica del servicio, con el consiguiente impacto sobre las condiciones laborales de las personas trabajadoras y sobre la calidad efectiva de la vigilancia prestada.

FeSMC-UGT recuerda que la doctrina del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales ha establecido que, cuando una Administración prevé necesidades extraordinarias de servicio, estas deben articularse mediante precios unitarios determinados y presupuestados, nunca mediante bolsas ilimitadas de horas gratuitas utilizadas como criterio de adjudicación.

Por todo ello, la organización sindical solicita al INSST que rectifique los pliegos o, en su caso, proceda a su subsanación o desistimiento para adecuarlos a la legislación vigente, garantizando que la contratación pública premie realmente la calidad del servicio y no las rebajas encubiertas del precio bajo la apariencia de mejoras gratuitas. FeSMC-UGT defiende que la contratación pública debe sustentarse en los principios de transparencia, igualdad de trato, competencia leal y sostenibilidad, evitando fórmulas que deterioran tanto el servicio público como las condiciones laborales del sector de la seguridad privada.