La subrogación empresarial garantiza la continuidad de los derechos laborales cuando cambia la titularidad de una empresa o servicio.
La subrogación obliga a la nueva empresa a asumir los derechos y obligaciones laborales y de Seguridad Social de la anterior. Además, se mantienen aspectos como el convenio colectivo, la representación legal de las personas trabajadoras y las obligaciones de información y consulta.