20 años de reconocimiento.
Desde FeSMC-UGT nos unimos a la conmemoración del 20 Aniversario de la Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas, que marcó un hito jurídico para este colectivo, cuyos derechos empezaron a considerarse derechos humanos.
El valor real de esta Convención es la forma global en la que enfoca la manera de entender la discapacidad, dejándola de ver desde un punto de vista asistencial y médico, caminando hacia un modelo de derechos humanos, autonomía personal e inclusión social.
La Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas es un hito jurídico para este colectivo.
Para conseguir este cambio de paradigma, es fundamental entender que hoy celebramos 20 años en los que a nivel global se entiende que:
- Se reconoce a las personas con discapacidad como sujetos plenos de derechos.
- Se pone el foco en la eliminación de barreras físicas, sociales y actitudinales.
- Se promueve la accesibilidad universal como un derecho fundamental.
- Se reconoce el derecho a vivir de forma independiente y a ser incluido en la comunidad mediante apoyos especializados.
La Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas, aporta una serie de derechos que podemos englobar en:
- Derecho a la igualdad y no discriminación.
- Derecho a la educación inclusiva.
- Derecho al empleo en igualdad de condiciones.
- Derecho a la participación política y social.
- Derecho a la vida independiente y a la inclusión en la comunidad.
La Convención trata de corregir la exclusión sistémica y estructural de las personas con discapacidad, con dificultades severas de acceso a bienes sociales básicos y al ejercicio regular de derechos fundamentales, desde un enfoque holístico y exigente sobre el paradigma de los derechos humanos, de inclusión y de extensión de bienestar, con un enfoque transversal que atiende a todos los ámbitos de la vida (educación, formación, políticas de contratación, activación laboral, atención social…).
La tasa de actividad de las personas con discapacidad es del 35,4% frente al 78,5% de las personas sin discapacidad.
Durante estas dos décadas, la Convención ha impulsado transformaciones legislativas, sociales y culturales que han permitido mejorar la vida de miles de personas.
Por todo esto, desde FeSMC-UGT celebramos en su momento la llegada de este marco jurídico y hoy su 20 aniversario, ya que recoge las posiciones de nuestra organización, las cuales consideramos fundamentales para garantizar el acceso al empleo de las personas con discapacidad y a su mantenimiento, ya que la exclusión del mercado de trabajo es una de las mayores discriminaciones que hoy en día se dan por todo el mundo. En nuestro país, si tenemos en cuenta la tasa de actividad (coeficiente entre el total de personas activas y el numero de la población de 16 y más años) de las personas con discapacidad es del 35.4% frente al 78,5% de las personas sin discapacidad.
El paro de larga duración se ceba con las mujeres con discapacidad, siendo casi el 60%.
En cuanto a las cifras de paro vemos que el 41,91 % de las personas con discapacidad paradas tenían una antigüedad en desempleo de menos de 12 meses inscritos, el 14,16 % entre 12 y 24 meses y el 43,93% llevaban desempleados más de 24 meses.
Este colectivo tampoco está exento de la brecha de género, podemos ver que, de las personas con discapacidad desempleadas de larga duración, el 60% son mujeres.
El Comité de la ONU reconoce el avance que ha supuesto la modificación del artículo 49 de nuestra Constitución, pero no han sido pocos los toques de atención a nuestro país por distintos motivos, como son, entre otros:
- La segregación en centros de educación especial, a los niños y niñas con discapacidad intelectual, impidiendo la existencia de un sistema educativo verdaderamente inclusivo. (Observación Nº 4 – 2016 – sobre el Derecho a la Educación Inclusiva).
- La falta de inserción laboral de las personas con discapacidad, ya que los Centros Especiales de Empleo han perdido su sentido integrador, convirtiéndose en centro de segregación laboral. (Observación Nº 8 – 2022 – sobre el Derecho de las personas con discapacidad al trabajo y al empleo).
Para FeSMC-UGT, es obligado reconocer los avances que la Convención ha traído a las personas con discapacidad, en cuanto a derechos. Conmemoramos su 20 Aniversario, pero no hay mejor forma de celebrarlo que recogiendo algunos de los retos que nos quedan por afrontar en nuestro país:
- Mejorar la atención temprana, para garantizar el acompañamiento necesario desde los primeros días y garantizar la igualdad de desarrollo, eliminando por completo la primera barrera infranqueable que sufren personas con discapacidad.
- Garantizar un sistema educativo inclusivo, que genere que puedan alcanzar las mismas oportunidades.
- Trabajar para garantizar una plena Accesibilidad Universal y Vida Independiente, con la eliminación de barreras físicas, sensoriales y cognitivas y la promoción de la asistencia personal y apoyos para vivir de forma autónoma.
- Derecho al acceso a la salud, sin que la discapacidad sea un impedimento a la hora de la comunicación con los y las facultativas y esto pueda perjudicar el acceso a la salud.
- Aceleración de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, teniendo especial atención a las mujeres y niñas con discapacidad.
- Abordar la situación del empleo y la discapacidad, acometiendo la modernización y actualización del marco normativo del empleo de las personas con discapacidad, impulsando un nuevo modelo legal de inclusión laboral para las personas con discapacidad que supere un modelo de hace más de 40 años, acomodándose toda la normativa laboral a la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Para FeSMC UGT, resulta prioritario abordar este último reto, dada la radiografía del mercado de trabajo para las personas con discapacidad, considerando imprescindible que se realice desde el Dialogo Social.
La inclusión no es una aspiración, sino un derecho humano fundamental para construir sociedades realmente democráticas.
Todas y todos tenemos nuestra cuota de responsabilidad para construir espacios de trabajo inclusivos, seguros y libres de violencia en los que cualquier persona independientemente de sus circunstancias vea reconocidos sus derechos. Exige que todas las personas, sin importar su origen, capacidad o circunstancias, sean reconocidas y respetadas y tengan acceso a recursos y oportunidades.



