La forma en que se organiza el trabajo puede poner en riesgo la salud mental de las personas trabajadoras si no se previenen los factores psicosociales.
Los riesgos psicosociales laborales, como la sobrecarga, la presión o el acoso, pueden causar estrés, ansiedad, burnout y problemas físicos. La empresa debe evaluarlos, prevenirlos y proteger la salud mental. Detectarlos a tiempo es clave para evitar daños mayores.