El contrato fijo-discontinuo se utiliza para trabajos estacionales o intermitentes que se repiten en el tiempo, garantizando derechos laborales y estabilidad a las personas trabajadoras.
El contrato fijo-discontinuo se utiliza para trabajos estacionales, de temporada o intermitentes. Debe formalizarse por escrito e incluir condiciones como jornada y duración. Garantiza derechos como la antigüedad durante toda la relación laboral, el acceso a formación y la regulación del llamamiento a través de convenios colectivos.