UGT rechaza un paro patronal en el transporte y aboga por una mesa sectorial de diálogo

UGT no ve razones de calado ni suficientemente argumentadas para la convocatoria de un paro patronal de transportistas -que no huelga- a nivel estatal en nuestro país el próximo domingo, 13 de noviembre.

En opinión de nuestro Sindicato, la autodenominada Plataforma Nacional en Defensa del Transporte -con nula representación en los órganos institucionales de carácter sectorial del transporte- frivoliza con una medida de último recurso, como es un paro de estas características, cuando hace escasos meses asumió como válidos los puntos de un acuerdo consensuado con el Gobierno que venía a dar respuesta a las principales demandas del sector y, en concreto, de la citada Plataforma.

La excusa, ahora, para esta convocatoria parece ser el incumplimiento de la Ley de Cadena del Transporte que supone la prohibición de contratar servicios de transporte, de carga y descarga, por debajo de costes, lo que supone trabajar a pérdidas para el transportista, algo claramente inasumible.

Sin embargo, esta Ley acaba de iniciar su andadura y necesita tiempo y recursos -entre ellos reforzar la inspección- para ofrecer resultados. Además, las medidas adoptadas por el Gobierno fueron varias -incluyendo ayudas directas a las empresas- y todas ellas destinadas a mejorar la situación del sector.

La plataforma convocante no representa a la totalidad del sector; no en vano, las principales asociaciones empresariales con representación en el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) han manifestado su rechazo a esta convocatoria.

Los problemas del sector del transporte por carretera, que son múltiples, deben abordarse en una mesa de negociación que cuente con todos los agentes implicados (instituciones, empresas y trabajadores) y desde la voluntad de diálogo, reservando acciones más contundentes, como un paro, para contextos en los que el resto de medidas no han dado resultados.

Someter al resto de transportistas y trabajadores del transporte de este país a un paro patronal convocado por una minoría, condicionar aún más a una sociedad que sufre una crisis económica por la inflación de precios, tensionar las cadenas de suministro y abastecimiento -lo que podría encarecer, aún más, la cesta de la compra- y, en definitiva, matar moscas a cañonazos, como pretenden estos pequeños empresarios del transporte, es irresponsable.

Por todo lo anterior, y de llevarse a cabo este paro patronal -en el que no pueden obviarse, también, motivaciones políticas-, pedimos al Ministerio del Interior que garantice la seguridad del resto de trabajadores y trabajadoras del transporte que decidan estar operativos en esos días.