Cierre de la línea de tren convencional Aranjuez-Cuenca-Utiel: un despropósito contra la ciudadanía y el medioambiente

Hoy se realizará el último trayecto del tren convencional entre Aranjuez y Cuenca, consumándose así los planes anunciados por el Gobierno para dejar sin servicio una línea con 139 años de historia y que ha dado servicio a millones de ciudadanos durante su existencia. No obstante, el Sector Federal Ferroviario de UGT no se da por vencido y continuará luchando, junto con las asociaciones ciudadanas, por mantener una conexión ferroviaria que vertebre el territorio y proteja el medioambiente.

El pasado 1 de diciembre, una representación conjunta de las Direcciones de ADIF y el Grupo RENFE nos presentaron el “Plan X Cuenca”, argumentando que los costes de mantenimiento de la línea entre Aranjuez (Madrid) y Utiel (Valencia) -que recorre la provincia de Cuenca- eran insostenibles y, por tanto, realizaban una propuesta alternativa basada en hacer desaparecer dicha línea y sustituirla por circulaciones por carretera (autobús).

Sin embargo, el coste real del desmantelamiento  de la mencionada línea es de índole social y medioambiental, ya que supone dejar sin conexión ferroviaria de red convencional a la provincia de Cuenca, abandonando a buena parte de la España vaciada y otorgando prioridad a las líneas de Alta Velocidad sobre la Red Convencional.

UGT considera que ambos modos de transporte ferroviario deben coexistir y ofrecer la funcionalidad necesaria a la ciudadanía, pero no primando la Alta Velocidad sobre la Red Convencional, ya que es ésta la auténtica vertebradora del territorio al ofrecer el servicio de movilidad necesario para los pueblos y pequeñas ciudades, entre sí y con las grandes urbes.

A su vez, UGT considera que las inversiones que se han venido realizando en las últimas décadas en la red convencional, en general, y en esta línea, en particular, están muy por debajo de lo necesario, posiblemente con la clara intención de provocar el abandono y cierre final de este tipo de líneas.

Contradicción del Gobierno

Sin embargo, en un momento crucial para el medioambiente y cuando el transporte ferroviario se ha revelado como una verdadera alternativa para reducir la emisión de CO2 y, por tanto, como lucha contra el cambio climático, UGT observa con estupor que se ejecute un plan que va en perjuicio de la ciudadanía -que ve incrementados los tiempos de viaje y empeoradas las conexiones de transporte-, del medioambiente y entra en contradicción con las propias tesis del Gobierno, cuyo presidente, Pedro Sánchez, atribuía, ayer mismo, la ola de incendios que estamos viviendo al cambio climático. Sin embargo, las decisiones y acciones del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana parecen ir en sentido contrario.

No obstante, UGT no se da por vencida y considera que se pueden dar pasos para revertir una decisión que atiende a intereses políticos, obviando, una vez más, que el transporte público debe ser una respuesta en términos sociales y no económicos.