El Ministerio de Igualdad no cumple su compromiso con el Centro Cometa

Este Ministerio vuelve a firmar contratos de plantillas ‘low cost’ para frenar los asesinatos machistas. Desde UGT llevamos años exigiendo que el Centro Cometa se rija por unos pliegos de condiciones acordes con el servicio que ofrecen. Un servicio integral especializado en la lucha contra la violencia de género. El conocido como las “pulseras telemáticas de control a maltratadores”.

Igualdad no cumple con UGT ni con Cometa y perpetua más si cabe las condiciones del contrato, en lo que a empleabilidad se refiere.

Un servicio que ya venía marcado por las políticas de austeridad y recorte y el triunfo de los postulados de la nueva gestión pública (impulsando la privatización y la subcontratación), que ha supuesto empleos precarios, externalización de servicios, condiciones de trabajo indignas y un empeoramiento de la salud laboral de las trabajadoras.

Las personas trabajadoras del Centro Cometa son personal cualificado, especializado en el ámbito de la violencia machista, formadas y preparadas en la materia. En su día a día se coordinan con los Juzgados, con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con los Centros Penitenciarios; atienden y acompañan a las víctimas que portan un dispositivo de seguridad para garantizarlas su seguridad y confianza, controlan y disuaden a los investigados para que den cumplimiento a las órdenes de alejamiento que dispone el Juzgado. Además, elaboran escritos e informes, documentan las intervenciones, aplican protocolos específicos de control y seguimiento, resuelven incidencias técnicas, dan soporte informático, y un largo etc. imposible de resumir en un párrafo, pero del que buena cuenta hacemos. Un centro de emergencias 24h al día durante los 365 días del año.

Pero para el Ministerio de Igualdad y según han publicado recientemente en la licitación del servicio, este trabajo no es cualificado y así lo refuerzan y lo plasman en los PLIEGOS DE CONTRATACIÓN, en su apartado 3.3.3. Medios humanos del servicio de operación, perpetuando sueldos miserables, sujetos a variables cuantitativas y cumplimiento de objetivos abusivos sometidos a percibir o no parte del salario, si logran o no cumplir estos objetivos.

Ya lo llevamos advirtiendo desde noviembre de 2018, en coordinación con la Sección Sindical de UGT en la Empresa usuaria, exigiendo que las plantillas dejen de ser consideradas como operadoras telefónicas u operadoras de alarmas y que su trabajo ya no quede bajo un modelo organizativo “típico de los call center” con mediciones de los tiempos de actuación.

Desde UGT condenamos rotundamente los asesinatos machistas y seguiremos luchando por conseguir la igualdad en cada punto, por pequeño que sea. Es necesario cambiar el paradigma en la protección social de las mujeres víctimas de violencia de género y no aceptamos dobles moralinas, por un lado, el Gobierno condena, por otro perpetúa a la precariedad a las personas trabajadoras que luchan porque los asesinatos cesen.

Desde UGT, lo hemos puesto en conocimiento, y hemos pedido y mantenido varias reuniones con la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, exponiendo que la violencia de género no es un negocio y que los centros que atienden de primera mano a las víctimas de violencias machistas y por ende luchan en primera línea para acabar con esta terrible lacra, deben ser reconocidos como trabajo cualificado, con contratos estables, sueldos dignos, gestionados por empresas comprometidas y alineadas con las políticas de igualdad, bien conocedoras de saber gestionar proyectos de esta envergadura social.

Por tanto, volvemos a insistir en que las personas trabajadoras que atienden y luchan contra la violencia de género SON TRABAJO CUALIFICADO, y así es como se debe reflejar en los PLIEGOS que sujeta el pliego de contratación del Centro COMETA.

La violencia de género no es un negocio