UGT apuesta por una reforma de la FP Dual, que garantice el aprendizaje con calidad y con derechos

► Sebastián Pacheco considera que hay que impulsar la formación permanente de las personas trabajadoras y la FP Dual, como instrumento fundamental para abordar los retos de la digitalización y la economía verde y todos aquellos cambios que se produzcan en el modelo productivo y el mercado de trabajo.

► UGT defiende que el alumnado-trabajador reciba una retribución con arreglo a unos requisitos mínimos sectoriales o nacionales o a convenios colectivos y la figura del Representante de los aprendices para velar por sus derechos.


El Secretario de Formación de UGT, Sebastián Pacheco, ha abogado por revisar “la actual normativa de la FP Dual, para que se convierta en un instrumento eficaz y de calidad de los procesos de aprendizaje en los centros de trabajo, favoreciendo de este modo el desarrollo de las competencias y la empleabilidad”. En este sentido, ha manifestado que “la FP Dual podría ser la respuesta tanto para los jóvenes, como los parados de larga duración o para los 11 millones de personas activas que carecen de competencias profesionales reconocidas, o incluso aquellas personas que ya se encuentran cualificadas pero que no encuentran un empleo”.

Asimismo, ha afirmado que “es necesario diseñar e implementar un nuevo contrato de aprendizaje que haga frente a una mayor diversificación sectorial y de ocupaciones que las actuales y proporcione una segunda oportunidad a aquellos trabajadores y trabajadoras que, si bien, pueden estar cualificados, no disponen de las competencias necesarias que demanda un mercado de trabajo cada vez más cambiante como consecuencia de los procesos de digitalización y automatización”.

Pacheco, que ha hecho estas declaraciones durante su intervención en la tercera jornada del Ciclo “Crecer con Sentido, FP Dual: “Visión de los agentes sociales y la Administración”, ha destacado que los datos de la FP Dual en España aún siguen siendo bajos, pues supone el 3% de la oferta total de la formación. En el curso 2017-2018 el número de alumnos ascendió a 20.719 frente a un total de 810.621 matriculados en las diferentes ofertas de FP.

Además, respecto a los contratos para la formación y el aprendizaje, orientados preferentemente a los jóvenes de 20 a 24 años, en 2019 se registraron 39.435 contratos; un 25% menos que el año anterior, al suprimirse la limitación de edad hasta los 30 años, lo que provocó la reducción de las contrataciones.

El aprendizaje permanente, una verdadera necesidad estratégica

Pacheco ha insistido en las propuestas defendidas por UGT, desde hace ya tres años, en los diferentes foros de diálogo y participación institucional. Ha dicho que “nuestra visión de la FP Dual se corresponde con un tipo de aprendizaje de calidad y con derechos, que facilite la transición de la escuela a la vida laboral, pero que también sirva para proporcionar cualificación y mejorar las condiciones de empleabilidad a aquellas personas, no necesariamente jóvenes ni recién egresadas del sistema educativo. Hablamos de un sistema de aprendizaje contemporáneo que encaja directamente con la cultura del aprendizaje permanente”.

Ha señalado que, en un contexto caracterizado por las tasas elevadas de desempleo juvenil, los parados de larga duración o el alto número de personas trabajadoras que carecen de cualificación profesional, el aprendizaje permanente, “se convierte en una verdadera necesidad estratégica” y que la formación con base en los centros de trabajo encaja perfectamente con este sistema.

Algunas de las características del modelo de FP Dual que defiende UGT:

  • La contraprestación económica debe ser un elemento necesario y la mejor forma de obtener esta retribución es a través del establecimiento de un vínculo jurídico contractual. El alumnado-trabajador deben recibir una retribución con arreglo al nivel aplicable conforme a unos requisitos mínimos sectoriales o nacionales o a convenios colectivos.
  • Los destinatarios del aprendizaje podrán ser personas a partir de los 16 años y sin límite de edad.
  • Los sistemas de aprendizaje profesional requieren de un marco regulador claro y apropiado donde queden reflejados los estándares de calidad necesarios.
  • En el centro de trabajo, se hace imprescindible la presencia de la Representación Legal de los Trabajadores. Su papel también puede verse acompañado por la figura de un Representante de los aprendices, particularmente en aquellos casos en los que no exista aquella figura.
  • Una parte importante del tiempo de formación del aprendiz (alumno-trabajador) debe tener lugar en el lugar de trabajo. Debe quedar claro que el aprendizaje implica una alternancia efectiva.
  • Mantener un enfoque de reparto de los costes entre las empresas y las autoridades públicas puede contribuir a aumentar la oferta de aprendizaje profesional, así como a garantizar unas condiciones adecuadas para los alumnos-trabajadores.
  • Las empresas colaboradoras deben ostentar una manifiesta corresponsabilidad en el proceso que comparten con los centros educativos.
  • Conforme a la Recomendación del Consejo de la UE, de 15 de marzo de 2018: “deberían designarse formadores dentro de las empresas que estén encargados de cooperar estrechamente con las instituciones y los profesores de educación y formación profesionales para dar orientación a los aprendices y garantizar el intercambio mutuo y periódico de información”.
  • Las Pymes son unos proveedores importantes de puestos de aprendizaje profesional. Si se pretende estimular la formación en régimen de aprendizaje profesional en las Pymes, debe ofrecérseles un apoyo exterior adecuado para la formación, la contratación y la administración, de manera que puedan obtener una mayor rentabilidad de sus inversiones.
  • La orientación profesional y los servicios de asesoramiento deben comunicar mejor el papel que puede desempeñar el aprendizaje profesional a la hora de fomentar la empleabilidad y la progresión en la carrera profesional. Estos servicios de apoyo también se requieren a lo largo de toda la duración de un programa de aprendizaje profesional.
  • Enfoque colaborativo. Los sistemas de aprendizaje profesional deben gestionarse de un modo que garantice que se tengan suficientemente en cuenta las necesidades de capacidades del mercado laboral. Esto exige una estrecha participación de los interlocutores sociales, en consonancia con el sistema de relaciones industriales y con las prácticas de educación y la formación, a la hora de concebir, aplicar y disponer de una gobernanza de los sistemas de aprendizaje profesional.

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