Opinión

José Manuel Pérez-Vega | Sº federal del Marítimo-Portuario de FeSMC-UGT

José Manuel Pérez-Vega | Sº federal del Marítimo-Portuario de FeSMC-UGT

Por la dignidad de los trabajadores y trabajadoras del mar

La “globalización” y la “competencia a ultranza” acaban desembocando en situaciones en las que se pone en duda hasta la condición humana de los marinos. La falta de escrúpulos de algunos armadores acaba desembocando en la utilización de los trabajadores como ganado. Se les exprime hasta que el buque deja de producir y, en ese momento, se les abandona a su suerte.

Es una práctica que en tiempos de crisis aparece con frecuencia, y por mucho que el MLC establezca pautas y normas para establecer la responsabilidad del que sufre el abandono, nunca queda lo suficientemente clara a la hora de resolver cada situación concreta.

La casuística que se puede dar en un buque es muy variada, ya que puede estar influenciada por la bandera, la nacionalidad del armador, la nacionalidad de los tripulantes y el país en el que se produce el abandono. Si a esto le añadimos todo lo relacionado con los seguros el cocktail está servido.

La responsabilidad es del armador -esto está fuera de toda duda- pero no quiere decir que el Estado de Pabellón quede sin ninguna responsabilidad. A nuestro modo de ver, en caso de que el armador no responda o no se haga cargo de dar solución a la repatriación, es el país de pabellón quien debe de hacerse cargo de todos los trámites y, posteriormente, reclamar al propietario o fletador del buque todo lo generado para solucionar la situación.

Esto que puede parecer tan sencillo se convierte en un camino tortuoso -y así lo hemos visto, recientemente, en el caso del gasero Celanova- que, en ocasiones, se alarga varios años hasta que finaliza.

Desde el Sindicato Marítimo Portuario de FeSMC-UGT tratamos de dar solución a las situaciones que se crean, bien con actuaciones propias o en apoyo de ITF pero, tal y como se está desarrollando la economía derivada de la pandemia en la que estamos inmersos, sabemos que este tipo de malas prácticas se van a producir más a menudo de lo que desearíamos.

Nosotros estaremos a disposición de nuestros afiliados y de todos los trabajadores para tratar de ayudarlos a recuperar sus derechos y sus salarios.

Pedro Damián, 2º oficial de puente del buque Celanova: “Nos bebíamos el agua de los motores”