Protocolos de prevención y organización insuficientes en los comedores escolares de Castilla y León

Ante este inicio de curso escolar 2020-2021 tan atípico, los trabajadores y trabajadoras de los comedores escolares queremos sean atendidas nuestras necesidades por las empresas y la administración educativa. Lucharemos por los derechos de todo el personal vinculado al servicio como siempre hemos hecho.

A pocos días de la vuelta al cole, los protocolos de prevención y organización marcados por la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León en cuanto a los servicios complementarios, entre ellos los comedores escolares, UGT valora las medidas adoptadas como insuficientes.

Una vez más son los eternos olvidados.

Sin ser actividad docente, los profesionales de los comedores escolares si que son actividad educativa y tienen un peso importante en la conciliación laboral y familiar. Trabajan en los centros escolares y merecen ser tenidos en cuenta.

Todo el personal de la restauración social que trabajan en los comedores escolares, cocina, limpieza, responsables y monitores quieren espacios seguros.

Para ello necesitan que la administración educativa y empresas concesionarias no les abandonen como en el fin de curso pasado. Disponer de condiciones seguras no es una opción, es una obligación.

Piden:

  • Que se garantice la continuidad de los grupos estable de convivencia durante el desarrollo del servicio de comedor, con el aumento necesario de monitores, respetando la norma del protocolo de horario lectivo.
  • Que no se permitan contrataciones de menos de dos horas. La Administración debe vigilar las concesiones a las empresas y velar por el cumplimiento de las normas.  Las ratios de ayudantes de cocina deben cumplirse.
  • Para cumplir la limpieza impuesta en los protocolos de educación se necesitan aumento de personal de limpieza desde el primer día del curso, no se puede permitir “ahorrar costes” poniendo en riesgo la salud.

UGT exige no más incumplimientos ni de empresas ni de Administración, ni más precariedad.

Muertes en el trabajo – #NiUnaMuerteMás