Órdenes ministeriales y actualización de normativa laborales durante el estado de alarma sanitaria

Trasladamos una serie de ordenes de interés para el proceso de «desescalamiento», y son: la  Orden SND/386/2020, de 3 de mayo, por la que se flexibilizan determinadas restricciones sociales y se determinan las condiciones de desarrollo de la actividad de comercio minorista y de prestación de servicios, así como de las actividades de hostelería y restauración en los territorios menos afectados por la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19; así como la Orden SND/385/2020, de 2 de mayo, por la que se modifica la Orden SND/ 340/2020, de 12 de abril, por la que se suspenden determinadas actividades relacionadas con obras de intervención en edificios existentes en las que exista riesgo de contagio por el COVID-19 para personas no relacionadas con dicha actividad y finalmente la Orden SND/388/2020, de 3 de mayo, por la que se establecen las condiciones para la apertura al público de determinados comercios y servicios, y la apertura de archivos, así como para la práctica del deporte profesional y federado.

DESEMPLEO ANTE BAJA VOLUNTARIA O EL PERÍODO DE PRUEBA.

Debido al estado de alarma, desde el pasado 9 de marzo, se considerará situación legal de desempleo la extinción de la relación laboral durante el período de prueba, con independencia de la causa por la que se hubiera extinguido la relación laboral anterior.

Igualmente, a partir del 1 de marzo si finalizas de forma voluntaria la relación laboral, te encontrarías en situación legal de desempleo, siempre que tengas un compromiso firme de suscripción de un contrato laboral por parte de otra empresa, si esta hubiera desistido del mismo como consecuencia de la crisis derivada del COVID-19.

RDL 15/2020 art.22

EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL.

Debido a la escasez existen de EPIs, el Gobierno ha publicado una resolución, la cual ha pasado inadvertida, donde se fundamenta que ante referida escasez de EPIs con el marcado CE reglamentario, desde el 23 de abril y hasta el 30 de septiembre, se amplían los supuestos para la aceptación de mascarillas de protección, guantes y ropa de protección, protección ocular y facial, así como cualquier otro tipo de EPI que pudiera ser necesario en el contexto de la protección frente al COVID-19, sin el  marcado CE reglamentario en base a normas armonizadas.

Sería deseable que las diferentes Administraciones realizasen un seguimiento de estos equipos debido a la posible rebaja de calidad de las mismas a efectos de protección, hecho este que ya se ha producido en alguna ocasión, con lo que esto supone.

Secretaría General de Industria y Pequeña y Mediana Empresa Resol 23-4-20.

EMPLEADAS DE HOGAR.

A partir del pasado 2 de abril, las empleadas de hogar pueden recibir un subsidio extraordinario en el caso de cese de su actividad por el estado de alarma (EA), siempre que estuviesen dadas de alta antes del 14 de marzo, fecha en la que comenzó el EA, y se encuentren dentro de alguno de estos casos:

a) Suspendido el trabajo total o de forma parcial, debido al posible riesgo de contagio de COVID-19. En este supuesto se tiene que realizar una declaración firmada por el empleador donde se recoja este hecho.

b) En los casos que se produzca un despido o desistimiento del empleador, siempre debido al COVID-19, y se presente la correspondiente carta justificativa.

La prestación del subsidio extraordinario será el 70% de la base reguladora correspondiente a su jornada. Señalar que la cuantía no puede ser superior al SMI, excluida la parte proporcional de las pagas extraordinarias. En los casos de trabajar en varias casas, se calcula la base reguladora correspondiente a cada una de los distintos trabajos que hubieran dejado de realizarse (proporcionalidad).

La prestación se efectuará mensualmente, desde la fecha que figure en el escrito de declaración responsable del empleador, o la fecha de despido o desistimiento.
Finalmente, comentar que este subsidio es incompatible con el subsidio por IT y con el permiso retribuido recuperable. Su tramitación se realizará ante el SEPE, se establecerá en el plazo de un mes, a partir del 2 de abril (sistema presencial o telemático).
RDL 11/2020 art.31, 32, disposición transitoria 3ª y disposición final 13ª

FIJOS-DISCONTINUOS

Desde el 23 de abril se aplican “nuevas” medidas extraordinarias en materia de desempleo para los fijos-discontinuos, y a los que realizan trabajos fijos y periódicos que se repiten en fechas ciertas, y de forma sintetizada son los siguientes:

a) Los fijos discontinuos y aquellos que realizan trabajos fijos y periódicos que se repitan en fechas ciertas, que se encuentren a la espera de ser llamados, en periodo de inactividad productiva, y no se lleva a término por el COVID-19, pueden beneficiarse también de las medidas establecidas con carácter general (RDL 8/2020 art.25.1).

b) Los que, sin estar en la situación anterior, vean interrumpida su prestación de servicios como consecuencia del impacto del COVID-19, y pasen a recibir la prestación por desempleo, van a poder retomar su percibo, con un límite máximo de 90 días, cuando vuelvan a encontrarse en situación legal de desempleo.

c) Aquellos que acrediten que, como consecuencia del COVID-19, no han podido reincorporarse a su actividad en la fecha que estaba prevista, y fueran beneficiarios de prestaciones en ese momento, no verán suspendido la prestación que estuvieran percibiendo.

También, aunque se complica un poco más, en los casos en los que hubieran debido reincorporarse a la actividad no estuviesen cobrando desempleo por habérsele agotado, pero acreditasen el período cotizado necesario para obtener una nueva prestación, debemos solicitar una certificación empresarial de la imposibilidad de reincorporación lo que dará el derecho a prestación.

Es importante señalar que les será de aplicación la reposición del derecho a la prestación.

d) Finalmente, aquellos que han visto interrumpida su actividad y los que no hubieran podido
reincorporarse a la misma como consecuencia del COVID-19 y no tuviesen cotización necesaria para obtener prestación desempleo, podrá percibirla hasta la fecha en que tenga lugar la incorporación a su puesto de trabajo, con un límite máximo de 90 días.

También tendrán derecho quienes durante la situación de crisis derivada del COVID-19 finalicen la prestación por desempleo antes de la fecha en que tenga lugar la incorporación a su puesto de trabajo y carezcan de cotizaciones suficientes para el reconocimiento de un nuevo derecho.

Aquí se acudirá de nuevo a la certificación empresarial anteriormente comentada. En este caso, no les resultará de aplicación la reposición.


RDL 8/2020 art.25.6 y RDL 15/2020 disposición final 8ª. Tres.

BOE-A-388

BOE-A-385

BOE-3.5.2020