Las empresas del sector de grandes almacenes deben secundar la campaña ‘quédate en casa’ y cumplir con lo decretado en el Estado de alarma

FeSMC-UGT Aragón.- Responsables de UGT han comprobado en Zaragoza que establecimientos como El Corte Inglés, Alcampo y Carrefour no se sujetan a lo dispuesto en el Real Decreto 8/2020 de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19 en lo relativo a productos que no se consideran de primera necesidad.

El Corte Inglés tiene establecido un sistema de venta denominado ‘Click&Car’, por el que el cliente puede realizar un pedido mínimo de 30 € que con posterioridad es recogido en el parking del establecimiento de lunes a sábado, y pone a la venta tanto productos de primera necesidad como los que no lo son. En pleno Estado de Alarma, esta firma continua dando ese servicio, pero no lo ciñe a los productos de primera necesidad y, además, ha comenzado a distribuir los productos en domingo, algo que también puede contravenir las disposiciones del Gobierno de Aragón en materia de apertura en domingos y festivos.

Esta práctica tiene otra derivada muy importante. La empresa, para dar ese servicio, requiere de trabajo en domingos de empleados que, con el establecimiento cerrado al público, se dedican a seleccionar, empaquetar y entregar cada uno de los pedidos. Estos trabajadores, por tanto, se ven obligados a trabajar más domingos que los que tendrían que realizar, si la empresa observara la legislación de la comunidad autónoma en materia de apertura comercial en domingos y festivos.
Asimismo, firmas como Alcampo y Carrefour, burlando las disposiciones en materia de venta durante el estado de alarma, venden todo tipo de productos con total normalidad y como si no existieran normas que cumplir y una pandemia en nuestro país.

Cargos sindicales de UGT se han personado dos veces en Carrefour del barrio zaragozano del ACTUR recriminando tales prácticas, incluso han llegado a llamar a la Policía, que se ha personado allí por dos veces, instando a los responsables del establecimiento a paralizar la venta de productos que no son considerados de primera necesidad, y obligando a poner carteles y cintas de aviso a los clientes para cerrar zonas. Tan pronto como la Policía abandona el establecimiento, los carteles y las cintas son retirados y se reanuda la venta de todo tipo de productos.

UGT exige a estas empresas que se sujeten al marco legal, que vendan de lunes a sábado productos de primera necesidad, evitando así el innecesario trasiego de personas por la vía pública y su concentración en los establecimientos. Asimismo, insta a la Administración a hacer cumplir las normas, valiéndose de la Policía y del régimen sancionador, para obligar a estas empresas a hacer lo que hacemos la mayoría de los ciudadanos de este país, observarlas. Un ciudadano que se salta las normas dictadas en materia de Estado de Alarma puede ser sancionado y detenido, y a las empresas debería pasarles lo mismo.

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